martes 11 de marzo de 2008

Los años oscuros de Valery Merkiv

Epílogo

"Inesencia del Ser" es una de las obras más influyentes, complejas y polémicas de la historia de la filosofia. En ella, Valery Merkiv dio por cerrada su inmensa aportación al desarrollo del pensamiento del siglo XX y expuso en un centenar de páginas algunas de las ideas más revolucionarias que se han escrito nunca, sintetizando en pocas proposiciones (densas y angustiosas) los conceptos-clave de su doctrina: Ser, Hombre, Cultivo del mango en la estepa siberiana y Dios.

En "Inesencia del Ser" (cuyo título original, "Pfff, Brrr, Ahhggh y Oh!!!", fue descartado por críptico) la doctrina de Merkiv llega a su punto culminante en lo que a posteriori se denominó 'Teoría de la experiencia interna', donde se afirma lo vivo en cuanto vida que coexiste en si misma a través de los sentidos, como experiencia vital del 'encarnase en lo vivo', que no en lo muerto, (y aquí está la llave que despeja todas las incógnitas) que es lo activo en cuanto muerto, internándose por la derecha y mandando un centro medido al segundo palo.

Con su enigmática teoría, Merkiv abrió un debate que le obligó a aclarar ciertos términos, poco después, en la siguiente afirmación: todo ser vivo avanza en circulos concéntricos hacia un punto sin retorno, donde no se acepta de ninguna manera el calcetín blanco, y donde sólo la comprensión serena del devenir como un bocadillo de calamares permite describir el momento exacto de la síntesis y adivinar el precio del petróleo. Merkiv fue más allá que todos sus predecesores y vaticinó su propia muerte, aunque guardó silencio en un acto de coherencia soberbio: "Lo sabreis cuando llegue el momento, necios".
A pesar de las polémicas que generan sus ideas, Merkiv sigue conquistando, medio siglo después de su muerte, a todo aquel que se acerca a su obra, mostrándose como un revolucionario que puso en jaque a los intelectuales más prestigiosos de la época, haciendoles ver que mantenerse enrocados en diatribas anacrónicas no les sería de gran ayuda a la hora de 'mojar el churro'.
Con un carácter arrebatador y un físico comparable al de Dikembe Mutombo, pronto se le adjudicó una injusta fama de hombre poco racional y agresivo, si bien es cierto que en una ocasión mandó a Heidegger al hospital con una fractura de vértebras, tras asestarle un garrotazo al comprender el sentido del Dasein.
En este trabajo, me propongo desvelar al Merkiv hombre, mediante una exposición de los momentos vitales que configuraron su personalidad con la intención de comprender mejor ciertos aspectos de su filosofía, que aún hoy despiertan un reverencial desconcierto en los círculos eruditos. De nada.

Vol. I. Capítulo 1:
Vladivostok-Moscú

Valery Merkiv nació el 8 de agosto de 1881 en Vladivostok en el seno de una humilde familia de pescadores. Los primeros años de vida del joven Merkiv son casi un enigma para los historiadores, pero las pocas noticias que tenemos permiten trazar un esbozo del niño que se convertiría , con el paso del tiempo, en una de las estrellas más brillantes del firmamento. Su padre, Mijail, fue un hombre sencillo, rudo, que dedicó todo su esfuerzo a que el joven Valery tuviera siempre un plato caliente sobre la mesa, aunque 'siempre estaba vacío'. Merkiv recordaba con melancolía a su padre en su autobiografía 'Me voy. Que os den', en un inolvidable pasaje considerado por muchos como uno de los momentos claves de la literatura del siglo XX: 'Le gustaban las mujeres. Era zurdo. A veces, ponía el grito en el cielo, pero sólo a veces.'
Valery destacó desde pequeño en el arte y el deporte y se le tenía por un niño sensible pero no apocado. Fue el ojo derecho de su madre, Katrina, quien confesó en una entrevista: 'Valery era mi preferido'. Aunque no tenía hermanos, Merkiv mostró desde joven una gran capacidad de liderazgo y todo indica que fue muy respetado entre sus compañeros. Uno de ellos recordaba: 'Era un líder nato. Tenía las ideas claras. A mí me rompió las piernas'.
El día de su décimo aniversario, Merkiv tomó conciencia de su propia existencia y se asustó. Mijail logró hacerlo bajar del árbol tres días después y decidió que tenían que mudarse. Vladivostok se había quedado pequeño para el joven Merkiv. La familia se dirigió a la estación del mítico transiberiano para tomar el próximo tren hacia Moscú. El mundo estaba a punto de ser sacudido hasta sus cimientos.
Trece años después, el transiberiano fue inaugurado y los Merkiv pudieron al fin comprar sus billetes. Merkiv había dedicado la espera a su nueva pasión; la lectura. Los textos clásicos y las tiras cómicas llamaron su atención y Merkiv notó como el fuego del conocimiento crecía y crecía en su interior. Gritó, vinieron los bomberos y no hubo daños personales.
De camino hacia Moscú, en la cabeza de Merkiv empezaron a gestarse algunas de las ideas que posteriormente serían la base de su doctrina. En uno de los vagones del tren, aún puede leerse en el respaldo de un asiento un pequeño poema de influencia oriental atribuido al propio Valery Merkiv:

la mujer fuma en la ventana
el sol irradia destellos de luz entre las nubes
el perro olfatea su propio pedo y ladra, sobrecogido

Próximamente:
Vol. I. Capítulo 2
Moscú-Berlín

viernes 20 de julio de 2007

18. El Sentido de la Vida

Hecho etílico 2

Si no encuentras el sentido de la vida, asegúrate de que la dirección es la correcta.

17. Nada

Podemos recorrer toda una vida en líneas paralelas.
Acelerados.
Desconecto,
escondido como estoy en nuevos acordes,
nuevas rimas.
Ha sido este desagradable agujero en el que estamos
lo que la grisácea mariposa ha elegido como cielo.
Acaríciala.
Sin duda, en algún momento recogeré los frutos
del pudrirse vivo.
Sin poder cogernos de la mano,
observarás mi desaparición.
La destrucción de un cuerpo
en secuencias numeradas...

16 Una Canción

Parece una bonita canción de amor
pero es un gran silencio.
Todavía no se ha escrito la historia
y me atrevo a describir momentos en un papel:
El vaso está medio vacío.
No es como veo la vida:
Es la constatación empírica del final del estribillo.
Parece una gran tragedia
pero es el día a día en verso.
La normalidad es tan sucia que sólo encaja en clave de comedia.
He pedido turno para tomar aire, secarme el sudor de la frente
y arrodillarme para admirar la secuencia de sonidos:
Es el último bocado de vida,
Sabe a dulce y alegría,
Es la constatación empírica del vivir sin melodía.

15. Una Muerte

He desperdiciado la única oportunidad de que disponía.
He descubierto que en el error desaparezco.
Mis errores destruirán mi cuerpo.
No necesito mapa ni guía,
no hay necesidad de seguir conduciendo.
Es, la muerte, parar y pisar el cemento.
He sido, y soy, un muñeco de cera;
pero he derretido asfaltos con mis pies.
Me hundo.
Y la cabeza me estalla
(y se lleva el dolor)
y no he aprendido nada.
Mírame y dime si he sido un hombre.
Ni siquiera hay cicatrices en mi puño.
La lucha es en el espejo, día a día.
La mirada fija.
1r Round:
Qué poco me he querido.
Sin pretender lirismo alguno, ardo por dentro.
Me ciño a los hechos;
De un deseo mal enfocado.
De una obsesión indescifrable.
De un complejo suicidio de dulzura, placer...
La muerte se esconde en cualquier pequeño trozo de papel,
en cada nota...
en una mirada y en todas.
Escritas tantas palabras sin sentido durante tantos años sin sentir, ¿era inevitable acabar besando la lona?
"Con un peso de aproximadamente mi mala conciencia, me presento: El campeón mundial, la vergüenza universal, El Kamikaze"

14. Una carta de amor

I HEY! BEEN TRYING TO MEET YOU

Las palabras que aparecen y fluyen en mi cabeza
nunca acaban saliendo por la boca,
y difícilmente soy capaz de escribirlas.
Hay un freno, no sé dónde, y no puedo desatascarlo.
Crac!

II HEY! MUST BE A DEVIL BETWEEN US

He intentado encontrarte.
El maldito binomio espacio-tiempo
otra vez ha jugado en mi contra.
He intentado esconder mis limitaciones,
entre el qué hacer y el qué decir,
para detener el temblor de mis manos.

III WHERE HAVE YOU BEEN?

¿Qué haces tan lejos en lugar y en momento?
Yo estoy en medio del amor y el sentimiento de culpa.
¡Estoy perdido en medio de Sentimientos DF!
Búscalo en el mapa.

El amor en un sentido químico.
Mejor llamarlo instinto. Mejor llamarlo sexo.
No. El amor en sentido literal, en la belleza y en el arte,
en la confusión y el mareo que provoca tocar el cielo
con la punta de los dedos.
Estoy pensando en el amor.
Estoy pensando en el espacio y el tiempo que, en fin...
Estoy pensando que he sentido tu mirada y no he podido aceptar el regalo.

IV SAID THE MAN TO THE LADY

Eso pienso mientras pasan las horas
y destrozo cualquier ley seca que exista.
Redescubro mi silencio en forma de movimiento acompasado
y sudores varios en antros de luz escasamente administrada.
Y ahora siento que qué más da,
que es otra cosa que pasa rápidamente y se va.
Pero ayer eran las 5 de la mañana y no dormía
y te describía en un papel.
Y describo y dibujo, y explicas lo miserable de mi vida.
Lo peor de mi mismo: la pérdida.
Y la rabia y el dolor que queda.
El espacio y el tiempo.
En otro lugar y en otro momento...
Y te lo habría dicho. A ti sí.
En islotes tan distantes,
en dos mundos tan diferentes,
el hombre de goma sigue cayendo.

13. Palabras y Hechos

Me pides rapidez mental y responsabilidad.
Yo te pido sinceridad y coherencia.
Los dos pedimos y mentimos, incapaces de dar y recibir.
Digo que sentir, pensar y, por supuesto, hablar, se me hace a veces imposible, insoportable.
Veo las palabras que pienso,
les doy mil vueltas,
las sacudo, las mastico y las digiero.
Y sigo sin avanzar un solo paso.
Veo los sentimientos con los que vivo,
los encierro en una caja de cristal,
intento mantenerlos intactos.
Digo que está claro que me has querido,
siento que está claro que te he querido.
De las palabras a los hechos,
de las palabras a los hechos.

12. Una declaración de intenciones

Hecho etílico 1 (o sobre el presente de vuestro hombre de goma, el que cae cae cae):


Soy el Arquitecto de las Habitaciones sin Techo.
Descubro el cielo en un ejercicio de ineptitud supina.

11. Dos

Reflexión derivada de la contemplación con ánimo festivo de ciertas piezas maestras contemporáneas (buscadlas en el aire, tienen nombres divertidos y nacen de la composición y distorsión del sonido).

ORIGINALIDAD Y GENIO, EL MONOPOLIO DEL ARTE

Comprendo que la distribución de la genialidad, absolutamente azarosa,
es como el juego de la oca (en realidad es una tómbola) y esto,
a los que pertenecemos a la clase de los perdedores, nos provoca la más extrema infelicidad.
La injusticia, al final, es la clave del éxito.
Nacer, crecer, reproducirse y morir,
el camino es inflexible: uno.
Todo lo demás es accesorio.
Y, a pesar de esto, me duele todo.
Hay dos maneras de vivir y mil maneras de ir muriendo.
¿Qué hay de original en la vida, trascendente, y que, sobretodo, no duela?

10. Una

No hay nada en esta cara del papel
y en la cabeza hay poca cosa.
En constante desequilibrio mental,
busco un concepto que inaugure la canción,
un objeto estructural.
¿Desaparecerá en cuanto lo encuentre?
Definitivamente, perderá toda la gracia.
Las ideas son siempre la mismas.
Las tuyas, las mís, las de todos.
Se resumen en una:
Una.